Los robots que caminan por la calle, rodeados de astutos espectadores, son una visión cada vez más común. Pero estas máquinas todavía no son los asistentes que querrías trabajar en una cocina o fábrica, y un importante cuello de botella es datos. Al igual que los humanos, los robots aprenden mejor por experiencia. El reto es que es de trabajo intensivo y consumido para enseñar físicamente estas máquinas tantas acciones a través de diferentes configuraciones.
Fuente: TechXplore
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